25En esa oportunidad, Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
26Sí, Padre, porque así lo has querido.
27Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
28Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
29Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.
30Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.
San Mateo ( 11, 25 - 30 )
16Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía.
17Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican.
18No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí.
19Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy.
20Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió».
San Juan ( 13, 16 - 20 )
1«No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí.
2En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar.
3Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes.
4Ya conocen el camino del lugar adonde voy».
5Tomás le dijo: «Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?».
6Jesús le respondió: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.
San Juan ( 14, 1 - 6 )